El tai-chi- chuan (tai chi) deporte y meditación

El tai-chi- chuan, más conocido por taichi, es un arte marcial originario de China, actualmente ha cambiado el espíritu primigenio de esta practica que era la lucha y ha pasado a ser considerado como una práctica físico-espiritual para mejorar la calidad de vida tanto física como mental.

En el siglo XXI es practicado por varios millones de personas en el mundo, es habitual ver personas ejercitándolo en los parques de las ciudades por la mañana, mayoritariamente se practica por razones de salud, ya sea actividad física o meditación.

El fundamento principal del tai-chi- chuan es la suavidad, sus practicantes deben hacer movimientos de forma natural, relajada, suelta y fluida. Al realizarse los ejercicios sólo los músculos necesarios para un determinado movimiento se tensan, los demás permanecen en tono distendido. Se debe respirar de manera profunda relajada utilizando una respiración abdominal con una frecuencia más baja que la torácica que usamos habitualmente.

Los siguientes «diez principios fundamentales» de Yang Cheng Fu resumen la postura corporal y espiritual ideal de un practicante.

  1. Erguir la cabeza de manera relajada.
  2. Mantener el pecho atrás y enderezar la espalda.
  3. Soltar la región lumbar, la cintura.
  4. Separar lo vacío y lo lleno (distribuir el peso correctamente).
  5. Dejar colgar los hombros y los codos
  6. Aplicar el Yi, mente (en chino: 意, pinyin: yì) y no la fuerza física (en chino: 力, pinyin: lì).
  7. La coordinación de lo de arriba con lo de abajo.
  8. La armonía entre el interior y el exterior.
  9. El flujo ininterrumpido (que el movimiento fluya).
  10. Mantenerse quieto en el movimiento.

Los beneficios de la práctica del tai-chi- chuan se establecen para el sistema circulatorio, problemas del sistema reproductor, problemas respiratorios, asma, digestivos y personas que sufren de trastornos del sistema inmune. Destacan los beneficios para el aparato locomotor, articulaciones, consistencia muscular y huesos. Mejora y regula la circulación sanguínea y aumenta la flexibilidad.

Mejora los estados de ánimo y la capacidad de concentración a nivel mental y se considera su práctica muy efectiva para trastornos de ansiedad, depresivos y de estrés. Es una fuente de producción de endorfinas, la hormona de la eterna juventud y de la felicidad.

Es un deporte recomendado para personas de edad avanzada por su facilidad y dirigido a personas que quieren hacer ejercicio y meditación al mismo tiempo. Incrementa la agilidad y la energía, y da una sensación de bienestar y armonía general.

“Haz todo con moderación, incluso moderarte”, Confucio.