El bambú es una de las hierbas más conocidas por el hombre gracias a sus múltiples e inimaginables aplicaciones. Originalmente, el bambú era utilizado para la fabricación de muebles, cestas, cañas de pescar; pero lo que probablemente no sabías es que forma parte de una hortaliza tradicional empleada en la comida asiática.

Los brotes de bambú son completamente comestibles, y son muy bajos en calorías y ricos en fibra. Se utilizan a menudo en platos occidentales para cocinar arroz y sopas, y le otorgan a cada plato un sabor distintivo. Debido a su alto contenido en fibra dietética, fomentan la buena digestión en el organismo y estimulan el sistema inmunológico.

Por otro lado, los brotes de bambú también son conocidos por aportar 17 aminoácidos y una gran cantidad de minerales como son el calcio, magnesio, fósforo, potasio, sodio, cobre, manganeso y hierro. Además, poseen un alto contenido en sílice, una sustancia altamente beneficiosa para nuestro cuerpo ya que estimula la síntesis de colágeno para fortalecer los huesos y la piel.

¿Cómo se preparan?

Antes que nada, retira las hojas exteriores y corta la base del tallo. Ponlos a cocer en agua salada durante aproximadamente 20 minutos y vuelve a pelarlos de forma que se aprecie su textura. Luego, córtalos en pedazos y saltéalos o añádelos directamente a cualquier guiso. ¡Es así de sencillo!

Ahora que conoces los beneficios de este super-alimento, ¿a qué esperas para incluirlo en alguno de tus platos?