Las estadísticas nos demuestran que Japón es uno de los países en el mundo con mayor esperanza de vida, y la clave para su longevidad tan solo se debe a un principio fundamental: su dieta.

Los japoneses consumen alimentos frescos y en porciones reducidas, lo cual significa que sus platos se caracterizan por la calidad de los ingredientes y no por la cantidad de comida que dispongan. Dentro de los ingredientes frescos que más destacan dentro de su cocina se encuentran las proteínas servidas en crudo como el salmón y el atún.

Otro de los aspectos que caracteriza la cocina japonesa es que consumen muy pocos lácteos, sino que por el contrario, se inclinan por alternativas más beneficiosas y saludables como son la soja, el mijo y el tofu. Estos alimentos además de ser ricos en calcio y proteínas, son antioxidantes y actúan reduciendo el colesterol y previenen la diabetes.

Por otro lado, tampoco son muy aficionados al pan o las carnes sino por el contrario, prefieren el arroz, el pescado, las verduras y la fruta, al igual, muy fresca y en porciones pequeñas. El desayuno, significa la comida más importante del día y suelen estar protagonizados por platos muy variados que pueden incluir desde vegetales o arroz, a sopas o huevo.

¿Cuál es nuestra recomendación para alcanzar una larga vida como los japoneses? ¡Empezar a incluir sus ingredientes en nuestra dieta habitual! Aquí te dejamos algunas sugerencias:

Vegetales: : Calabaza, berenjena, brotes de soja, patatas, brotes de bambú, rábanos, setas y algas marinas.

Frutas: Manzana y mandarina.

Proteínas: Pescados como el salmón y la caballa.

Y por último pero no menos importante, ¡el famoso té verde! Además de ser un gran antioxidante, nos aporta energía y vigor.